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Toc, toc. ¿Hay alguien ahí?
La Comunidad de Madrid protegerá el edificio de los números 1 y 3 de la calle de Cabestreros, en el barrio de Lavapiés, donde se ubicaba el conocido restaurante senegalés Baobab, lugar de encuentro de migrantes y castizos durante casi dos décadas. Tras el cierre del local, la actual propiedad comenzó los trámites para demoler el inmueble y levantar en su lugar un hotel cápsula de casi 300 camas.
El grupo socialista municipal dio la voz de alarma en enero y presentó ante la fiscalía una denuncia por delitos contra el patrimonio. Las obras permanecen detenidas desde entonces. El principal promotor del escrito, el edil Antonio Giraldo, observó que el inmueble aparecía en el primer plano minucioso de la capital, el de Pedro Texeira, y por tanto databa al menos de 1656. Ahora la Comunidad ha indicado en su informe que los edificios corresponden a casas señoriales del siglo XVII y les otorga una protección ambiental, aplicada a todo aquel patrimonio que contribuye al carácter histórico y paisajístico de la ciudad.
Esta nueva catalogación frustra los planes de levantar el hotel cápsula, que los vecinos habían comenzado a atacar como símbolo de la gentrificación. El proyecto generó gran oposición entre el tejido asociativo del barrio por apuntalar la turistificación desatada que el centro de la capital padece desde hace una década. Su promotor se llama Javier González Herráez, propietario de Urbex Arquitectura y responsable de otro alojamiento barato de la zona: el hotel Ibis de la calle de Valencia, a un costado de la plaza de Lavapiés. Entre el ir y venir de visitantes, el barrio pierde cinco vecinos al día desde hace un lustro, según el último informe de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid.
Si te preguntas qué hubiera pasado sin la labor de Giraldo y las entidades vecinales que le alertaron del derribo, te sugiero revisar el caso de las Cocheras de Cuatro Caminos. El Supremo ha declarado ilegal este 9 de marzo su demolición, iniciada hace cuatro años para construir 400 pisos. Obra del arquitecto Antonio Palacios, autor del Palacio de Cibeles y del Círculo de Bellas Artes, el conjunto se protege ahora que ya no queda nada que proteger, toda una paradoja política. El impulsor de las viviendas fue Mariano Fuentes, exconcejal de Desarrollo Urbano, que abandonó la política tras el descalabro electoral de Ciudadanos en las municipales de mayo de 2023. ¿Quién responderá ahora por este atentado?
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