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La situación en Estados Unidos ha alcanzado cotas de tanta brutalidad, cinismo y violencia por parte del Estado que hasta los monologuistas de los programas de noche, que llevan lustros haciendo reír a la audiencia con sus sátiras políticas, se han puesto serios. Antes de referirles algunas de sus últimas intervenciones, déjenme resumirles lo que sucede en Minneapolis con un simple párrafo de este magnífico reportaje de nuestro corresponsal, Íker Seisdedos, amasado con palabras sencillas:
“Pretti era un enfermero de cuidados intensivos de 37 años sin antecedentes penales, que estaba grabando el sábado pasado la detención de una mujer, fue reducido por un grupo de uniformados y recibió una decena de balazos por la espalda cuando estaba desarmado de la pistola de 9mm que portaba legalmente”.
Y para ponerles en contexto, imprescindible esta pieza sobre el tristemente célebre Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y la Patrulla Fronteriza:
Seguimos, pues. Tras la muerte de Pretti, el presidente Trump publicó una foto donde sostuvo: “Esta es el arma del pistolero, cargada (¡con dos cargadores adicionales completos!) y lista para usar”. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, compareció el mismo sábado ante los medios para acusar a Alex Pretti de intentar agredir a los agentes. “Los oficiales intentaron desarmar a este individuo, pero el sospechoso armado reaccionó violentamente”. Y aún más: “Este individuo, que llegó con armas y municiones para detener un operativo policial de agentes federales, cometió un acto de terrorismo doméstico”, remachó Noem. Las imágenes de la muerte contradicen esas aseveraciones y las de su jefe.
El mismo sábado en que mataron a Pretti, días después de que agentes federales matasen también a la poeta y madre de tres hijos, Renee Good, Bruce Springsteen compuso la canción Streets of Minneapolis y la difundió ayer. Y señaló:
"He escrito y grabado esta canción en respuesta al terror de Estado que ha visitado la ciudad de Minneapolis este enero. Es una canción dedicada a su gente, a nuestros vecinos inmigrantes inocentes y a la memoria de Alex Pretti y Renee Good. Los valores y los ideales de este país nunca han estado tan en peligro como ahora mismo. Manténganse libres".
Los expresidentes Obama y Clinton emitieron sendos comunicados donde tachaban de "inaceptables" las actuaciones de la policía migratoria en Minesota.
Lean este análisis de Guillermo Altares:
Y ahora, vamos con los grandes monologuistas, una especie en extinción en la era de Trump. El cómico Stephen Colbert, estrella de la CBS, de 61 años, advirtió el miércoles en su programa:
“El mensaje de esta Administración es claro: solo ellos determinan la verdad, y cuando sus fuerzas enmascaradas llegan a tu ciudad, la nueva regla de ley es ‘obedece o muere’. Eso no es un departamento de policía, es una red de extorsión financiada con nuestros impuestos”.
Ahora, Trump está haciendo algo que va contra su naturaleza: recula, está dando su brazo a torcer. Intenta calmar las aguas en Minnesota, Estado de larga tradición demócrata. Mientras tanto, se han organizado vigilias de solidaridad con el enfermero Pretti y sus vecinos de Minneapolis en ciudades como Chicago y Nueva York. El cómico neoyorkino de la cadena ABC Jimmy Kimmel, de 57 años, mostró esas imágenes solidarias en su programa y se dirigió a su audiencia, al borde de las lágrimas:
“A la gente de Minnesota, quiero que sepan esto: no son una isla. No son una especie de ‘zona radical’ con la que el presidente pueda jugar a la guerra. El resto del país está mirando, estamos horrorizados y estamos con ustedes. No están solos en esta habitación oscura”.
Trump le está viendo las orejas al lobo. Ya salió trasquilado de Davos, adonde llegó con ínfulas de conquistador de Groenlandia y se fue con un simple preacuerdo de seguridad sobre Groenlandia pactado, no con las autoridades danesas, país del que forma parte Groenlandia, sino con Mark Rutte, el secretario general de la OTAN, el hombre que llama “Papi” a Trump.
Las orejas del lobo pueden adoptar varias formas: las filtraciones de los papeles del pederasta Epstein. O la depreciación del dólar. O la detención de un niño de cinco años por la policía antiinmigración. O los nombres de los muertos civiles: Alex Pretti y Renee Good. Pero el lobo en sí mismo, lo que realmente teme Trump, son las elecciones de medio mandato, previstas para el 5 de noviembre. Ahí se renovarán los 435 asientos del Congreso y 33 de los 100 escaños del Senado. El mismo día se elige a 34 de los 50 gobernadores que dirigen los Estados del país. Las encuestas no le son favorables al Partido Republicano. Cada vez más personas son conscientes de que tiene muy poca gracia avanzar día a día hacia el autoritarismo. Aquellos que votaron a Trump están viendo de cerca el horror de algo que si no es fascismo se le parece mucho.
Les ofrezco a continuación una selección de las últimas crónicas:
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