La paz en Gaza tiene una condición
El primer paso es crucial: el desarme de Hamás.
El Times
11 de febrero de 2026

Buenos días a todo el mundo. A primera vista, Gaza está cada vez más cerca de la paz. La semana pasada se reabrió un paso fronterizo crucial con Egipto. Se están dando a conocer planes de reconstrucción. Un comité de tecnócratas palestinos está preparado para relevar a Hamás en el poder.

Sin embargo, la paz duradera parece una perspectiva lejana. Desde el alto al fuego de octubre, los ataques israelíes han matado a cientos de personas palestinas (el ejército israelí afirma que los ataques iban dirigidos contra Hamás o sus afiliados). Se calcula que un millón de personas siguen requiriendo refugio de emergencia, según la ONU. Pero de acuerdo con el plan de paz del presidente Donald Trump, nada puede avanzar significativamente hasta que se cumpla una condición previa: Hamás debe dejar las armas.

Las dudas sobre los detalles del desarme y sobre cómo conseguirlo han frenado el progreso durante meses. Ahora mis colegas tienen información que empieza a responder a algunas de esas preguntas.

También:

  • Avances rusos en Ucrania.
  • Un puente canadiense que Trump odia.
  • Los pumas alrededor de Los Ángeles.
Cuatro personas con armas y cintas verdes en la cabeza montan en una polvorienta camioneta blanca entre edificios en ruinas.
Combatientes de Hamás en Ciudad de Gaza en noviembre Saher Alghorra para The New York Times

El plan para el desarme de Hamás

Existen muchos obstáculos para crear las condiciones de una paz duradera en Gaza. Cualquier posibilidad de superarlos depende de un primer paso crucial: la desmilitarización de Gaza.

Es poco probable que Israel retire a sus soldados si Hamás y otros grupos militantes de Gaza no han dejado las armas. Otros países han dejado claro que no quieren enviar a sus propias tropas como parte de una fuerza internacional de estabilización a menos que eso ocurra; ninguno de ellos quiere que sus soldados luchen contra militantes armados dentro de Gaza.

Básicamente, sin desmilitarización, muy poco en el plan de paz de 20 puntos de Trump puede avanzar.

Pero no ha quedado claro qué implicaría exactamente la desmilitarización. Una gran pregunta: ¿Hamás tendrá que entregar todas sus armas? ¿O se le permitirá conservar algunas?

Por eso es importante un artículo publicado el martes por mis colegas Adam Rasgon, Natan Odenheimer y Abu Bakr Bashir. Han obtenido información sobre un borrador del plan estadounidense para desmilitarizar Gaza. Según funcionarios y personas familiarizadas con el plan, este exige que Hamás entregue todas las armas capaces de golpear a Israel, pero permitiría al grupo conservar algunas armas pequeñas, al menos temporalmente.

El equipo que elabora el plan, del que forma parte Jared Kushner, yerno de Trump, tiene la intención de compartir el documento con Hamás en las próximas semanas.

Hay muchos detalles que aún no tenemos. Aunque pueda negociarse la desmilitarización, no está claro quién se haría cargo de las armas que Hamás debe entregar, ni cómo se llevaría a cabo ese proceso. Ni la oficina del primer ministro israelí ni funcionarios de Hamás respondieron el martes a las peticiones de comentarios.

Aun así, incluso presentar el plan a Hamás sería significativo. La desmilitarización es “el eje de todo”, dijo a mis colegas Shira Efron, presidenta de política israelí de la Corporación RAND, un instituto de investigación con sede en Estados Unidos.

“Si sucede, todo puede ocurrir”, dijo. “Si no se produce, podríamos terminar teniendo dos Gaza, una dirigida por Israel y otra por Hamás, o con un regreso a la guerra en toda regla”.

Ideología y realidad

Una de las razones por las que este ha sido un punto tan conflictivo es que la lucha armada contra Israel es una parte central de la ideología y la identidad de Hamás.

Como reportaron Adam, Natan y Abu Bakr, “la idea de discutir siquiera el desarme ha creado fisuras en el grupo. Para muchos miembros de Hamás, entregar las armas equivaldría a rendirse”.

Hamás no ha dicho públicamente si podría evolucionar en este sentido. Pero hemos recibido algunas pistas. El domingo, Jaled Meshal, un alto cargo de Hamás, dio a entender que el grupo quiere conservar sus armas, pero que no tiene planes de utilizarlas en un futuro próximo.

Sin movimiento por parte de Hamás, será difícil que la nueva Junta de Paz de Trump implemente el resto del plan de paz.

Una calle ancha y enlodada está cubierta de escombros de edificios destruidos. Varias personas caminan entre la devastación y algunas empujan carros; destaca una excavadora amarilla.
La destrucción en Ciudad de Gaza en diciembre Saher Alghorra para The New York Times

Los pasos siguientes incluirían el despliegue de una fuerza internacional de estabilización en Gaza, el inicio de la reconstrucción a gran escala y el traspaso del gobierno del territorio a un comité tecnocrático palestino con un nombre apropiadamente tecnocrático: Comité Nacional para la Gestión de Gaza.

Una ‘anexión gradual’

El domingo, el gobierno israelí facilitó que los colonos judíos compren tierras y socaven la Autoridad Palestina en partes de la Cisjordania ocupada. La medida se considera en general una violación del derecho internacional. También ignora la oposición de Trump a la anexión israelí al avanzar lo que mis colegas describen como “anexión gradual”.

En Gaza, donde dos años de guerra han matado a más de 70.000 personas y destruido más del 80 por ciento de los edificios, las personas palestinas siguen esperando una rápida reconstrucción y una paz duradera. Pero, como me dijo Natan, a muchos les preocupa que el frágil alto al fuego se derrumbe y que Hamás e Israel reanuden el conflicto.

En este contexto, dijo Natan, el esfuerzo más reciente por presionar a Hamás para que deje las armas sigue siendo una posibilidad remota. “Es solo un primer paso”, me dijo. “Hamás todavía no ha accedido a ello y aún quedan muchos obstáculos por superar”.

En Israel, personas palestinas y judías protestaron contra el aumento de la violencia armada en la comunidad árabe. Al menos 36 árabes israelíes han muerto desde que comenzó el año, un repunte impulsado por la delincuencia organizada, según informan los medios de comunicación locales.

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